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martes, 1 de mayo de 2012

Despertar, renacer, amanecer:

Despertar, renacer, amanecer. 
Nace la estrella que acaricia  mis mejillas con la cálida ternura de sus rayos color miel. Parpadeo.
Sueño con despertar, despertarme un día de un mes de un año no muy lejano y saber que nada ha sido fruto de mi razón. Estas a mi vera. 
Busco y no encuentro, solo sé que no es un sueño y eso significa que no vas a irte. No surcarás las nubes cual golondrina, no serás uno con el cielo, seremos uno con nuestra piel. Esa vez, será para siempre.
No habrá lágrimas en las despedidas porque no te esfumarás si no es conmigo, ni tristeza por no estar contigo. 
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Siempre hablé de los sueños hechos realidad. No hay más sueño que verte a mi lado dormitando, parpadeando y sonriéndome, no hay más sueño ni más realidad que esa. No aspiro a nada en la vida, excepto a consumarla y no voy a aspirar, ni consumar nada si a cada equivocación, confusión, reacción no me abrazas y me das las plumas con las que volar. Sé que las alegrías las tengo, solo me preocupan los errores que puedan alejarme de tus brazos. 
Aférrate a mi mano, ven conmigo, no me sueltes, prometo hacerte feliz.
Y aunque suene paradójico te apoyaré en tus decisiones aunque no este de acuerdo, porque te quiero a ti y por ti hago lo que este en mi vida, apostando la misma. 


lunes, 23 de abril de 2012

Los ojos del pensar:

Puedo escuchar como mascullo, pero ni tan siquiera entiendo lo que mi voz quiere decir. Es impensable. 
Poso los dedos sobre mis costillas y aprieto la ropa, quebrando los hilos sin percatarme. Mi corazón esta sosegado aunque al ínfimo descuido acelerará sus latidos, es como dormir en silencio, escuchando el crepitar de la madera,el repiqueteo de la lluvia en el cristal y una leve respiración en el cuello, mientras crees estar en soledad. Abres los ojos, tu corazón se desboca y ensordece tu interior. 


Las palabras, aturdidas, confunden tu equilibrio y caes. Mi cuerpo se precipita, pero no sé a donde quiero llevarme a mi misma. Dudo de mi, ¿cómo no voy a dudar dadas las circunstancias?
Entonces, de pronto, me hundo en el agua, frío despertar y eficaz reacción. Encuentro el equilibrio que hace no sé cuánto tiempo perdí, encontrándome a mi misma, acostada sobre un colchón al lado opuesto de la respiración. Siento escalofríos perseverantes de los pies a la cabeza. Y el tiempo... dejo de escuchar el reloj, parece ser que no existe. Hace tiempo le escuchaba, hace escasamente tiempo. Se ha congelado. 
__


Mis ojos se detienen en los suyos. Pero reacciono, esta vez no habrá equilibrio que perder. Todo es tan sencillo como hacer creer que la confianza existe, que se encuentra en mi y la esta rozando. El resto lo dirá el lenguaje corporal. Su puño apretado en el interior del bolsillo izquierdo, sus ojos inquietos buscando escapatoria, su sonrisa hipócrita, sus piernas cruzadas, incomodidad ante todo. Justo el momento exacto para adentrarme, sus ojos. Fíjate en sus ojos, clava tu pensar en sus pupilas a través de la mirada. Escuchas el eco difuso de las palabras que pronuncia, tu cuerpo actúa por si solo con total serenidad, sonriendo cuando es necesario y asintiendo con la cabeza. Para no rebuscar palabras que contestar, si un ser humano esta de acuerdo con otro ¿hace falta discutir? 
Estas dentro, pero cualquier paso en falso, cualquier respiración agitada te expulsará. Si tienes miedo, lo ocultas y el efecto mariposa se sustenta en ti nada, absolutamente nada, habrá servido de algo. Respira, sigue con tus pautas, busca y encuentra el interior. Desconfía, si no desconfías nunca conocerás a una persona. 
Cuando salgas, acuérdate de decir que no tienes tiempo y debes irte. El tiempo... se congeló.


__ Vete, reflexiona y saca tus propias conclusiones, el mundo puede ser sorprendente. Y si es una persona, aún más.



domingo, 22 de abril de 2012

Awaken:


Tienes un despertar en la memoria, lo veo, lo veo con mis propios ojos. Como si fuera la persona que va a dormir y la persona que mira fijamente desde las nubes. 


Tengo la extraña sensación de no saber, de querer y no poder, de soñar sin dormir. 
Sé que sufro insomnio, que arrastro los pies por el suelo hasta llegar a la cocina y beber café. Observo con imaginación el humo, no sé si será que deliro por falta de sueño o que tengo ganas de saciar el sueño imaginando. Siento que voy a caer en un abismo, el mundo que me sustenta se caerá sobre mis pies ¿y donde estaré yo? Acurrucada en alguna esquina durmiendo, para al despertarme preguntar ¿dónde estoy, qué diantres hago aquí? Porque no lo sabré, ¡no sé absolutamente nada! Ojalá pudiera saber qué me ocurre, ojalá... 
Juraría haber visto una cama... un colchón de plumas tirado en los adoquines, ¿pero qué hace ahí un colchón? la calle esta húmeda y algo me cala hasta los huesos, pero... oh, es tan reconfortante... me dejo llevar por mi cuerpo, quiere dormir, no se lo pienso negar. Pero...¿por qué en la calle? ¿por qué escucho una radio que habla de tempestad? Dice que todo el mundo se encierre en casa pero... quiero escapar. El viento me empuja contra el césped, tirándome sin piedad... no entiendo nada, solo recuerdo que el cielo daba vueltas, le pedí que parara pero me ignoró. 
Desperté a la mañana siguiente... no recordaba así mi habitación...

sábado, 21 de abril de 2012

viernes, 20 de abril de 2012

Quiero:


Quiero atarme los zapatos y salir por la puerta, saber que en cuanto pise la libertad de las calles seré uno más, pero uno más libre. Todos somos uno más, ¿pero cómo diferenciar al libre del aprisionado? 

Entrar por un lugar enigmático y llegar hasta donde mis deseos decidan posarme. Trepar un árbol milenario, exhalar oxígeno y columpiarme en una de sus ramas, hasta encontrar la comodidad que necesito para tocar el violín. Quizá hoy, que el cielo es azul y las nubes níveas, pueda encontrar mi ruiseñor, encontrar la armonía. 
Solo recuerdo cerrar los ojos, cerré los ojos y aparecí en otro lugar, en un árbol pero de otro mundo. ¿Dónde estoy exactamente? Esa es la primera pregunta en la jerarquía de mi vida. Situarme en un principio, el final ya se verá. 

Guardo el violín en mi espalda y llena de rasguños piso la tierra, húmeda. No niego mi desconfianza a lo desconocido, como tampoco niego la curiosidad al saber. Por ello me adentro arriesgando, lo que no sé es el qué. 
- Si en la vida tuviera miedo, nunca me conocería, ni conocería al mundo. - Por ello puedes enlazarlo con la valentía, aunque no lo aconsejo. Son palabras mayores dedicadas a otros versos. Alguna vez...¿os habéis remontado a otro lugar, a un lugar de la imaginación que parece pura realidad?
- Parece, no es. - Hay que saber la diferencia, si no estas perdido. William Shakespeare resumió la filosofía en una sola frase, dejando un final en "he ahí la cuestión".
- ¿Cuántas cuestiones te planteas a lo largo de tu filosofía, cuántas resuelves y cuántas siguen en incógnita? - Quizá tu razón piense en infinitas, pero ni el infinito es incontable. 

- Tengo una duda. ¿De qué dudo? De mi vida. ¿Por qué dudo? Buena pregunta. 


PD: Las fotografías han salido recientemente del horno, próximamente surcarán flickr. Saludos.