Seguidores

martes, 14 de agosto de 2012

Depresión tras depresión.

Escrito por Andrés:

Entre quejidos y amargor comienza una breve pero intensa declaración...
La noche estaba tuerta. Desde arriba contemplaba los pájaros que emitía el mudo ruiseñor.
Los cristales del reflejo del alma crepitaban hacia el exterior, vertiendo sobre el frío suelo el azogue más denso jamás creado.
Lúgubre y sórdida oscuridad, llena de luz gracias al contenido de su párpado, del ilusionismo al que se somete cada "día" tras las grises cortinas de agua.
Millones de puntos alrededor y ninguno llama la atención tanto (nada) como ese somnoliento astro.
Campa a sus anchas por un mundo que no es el suyo, por un espacio que no le pertenece. Nada como pez en el agua, como pájaro que surca los cielos (o las mentes) con total libertad.
Cada lunar es un remanso de paz para este, tu fiel servidor. Un refugio donde calmar mis ansias de conocer antes de tiempo aquella leyenda de la que algunos hablan con miedo.
No atisbo ningún subterfugio que se sobreponga al constante traqueteo provocado por el motor central, el cual hace funcionar esta inútil masa. Quiero hacerlo. Preciso realizarlo.
El grito desgarrado de un violín enamorado realiza la obertura de este dúo de cuerda.
El atronador soneto evocado desde lo más profundo de las cuerdas vocales de ese mutilado piano concluye la tragedia.. Crimen realizado por prolongaciones físicas y no imaginativas, como sería absolutamente perfecta.
Para concluir, el lago ya terminó de llenar su caudal.
"Antes de que un humilde y sincero sentimiento haya entonado su requiem, lo hará su dueño, pues no conoce de sentimientos más allá del primero"
Our love had been so strong for far too long,
I was weak with fear that
something would go wrong,
before the possibilities came true,
I took all possibility from you
Almost laughed myself to tears,
conjuring her deepest fears.
Testimonial.

domingo, 12 de agosto de 2012

La chica de tus sueños y el chico de mis sueños: Basado en sueños reales.

Trepo hasta tu ventana, por un árbol que hace años creí que hacía cosquillas a las nubes. El tiempo revela las cosas que antaño consideraba gigantes ahora son insignificantes, mientras que las que ignoraba su existencia son pequeñas pero de vital importancia.
- Tú y tu reflejo no sois el mismo. Cuando te veo siento frío.
Penetra por mis pulmones hasta dejarlos congelados, echo de menos la respiración que un día eché de más. Y como no puedo echarte la culpa de tu frivolidad debo combatir con mi propia vida y esta vez, solo esta (de momento) siento que mi cuerpo es una marioneta y que en ocasiones me obedece, pero aún se me va de las manos.
Atormentas mi razón, volviéndome loca, golpeo los cojines, aprieto mis sienes, muerdo mis dientes y exhausta acabo dormitando entre mis sábanas y para culminar, sueño con algo de ti que no conozco.
Vuelve a ser otro día, otra rutina en la que mis ojeras llegan hasta el suelo y cuando creo que voy a caer tu voz alimenta mi adrenalina. ¿Por qué me preguntas cosas estúpidas y sin sentido? (Más tarde sabré que es para hablar conmigo y en presente, pienso que son preguntas de una lógica rotunda).

Me vendas los ojos, no sé cómo ni por qué, confío. Confío en ti y en tus manos, eres un completo desconocido. Soy una completa loca.
Me preguntas si quiero tocar el cielo y como me parece una idea tan absurda, acepto. "Corre hacia mi, te cogeré y te elevaré hasta el cielo", no sabía que tus labios eran el cielo. Esta vez tu frivolidad huyó, dejando al descubierto el ardor de tu pecho, latiendo entre mis manos.

___

Unos lo llaman amor, otros suicidio, caos, cursilada... aún no he encontrado un significado adecuado para describirlo, pero de momento diré que eres... ah, sí, ¡un sueño!
El destino me hizo caer entre tus brazos y a día de hoy no sé vivir sin ti.


Fotografía: ¡Recién sacadas del horno! Esta mañana me desperté pronto, sin que sonara el despertador. Me fui con Druch a conocer mundo.

viernes, 3 de agosto de 2012

El tren de los poetas muertos: Lluvia intrínseca.

EPITAFIO: A mi querido Invierno.


Siempre me ha tranquilizado el repiqueteo de la lluvia en el cristal pero hoy, en uno de mis días grises, también llueve en mi. Mi lluvia interna llega desde mis pestañas hasta las entrañas de la madera del suelo, arañando mi corazón, quizá tengo, solo sé que lo siento. 
Cojo bocanadas de oxígeno, mis pulmones argumentan que no es suficiente, ni tan siquiera todo el oxígeno del mundo sería capaz de abastecerlos. Y mientras, sufro sus consecuencias intentando ser consciente. Abrazo un cálido jersey de lana gris, tan cálido antaño y ahora, justamente ahora, se me antoja gélido y sobrecogedor.


En la parada de tren de los poetas muertos, donde van los versos que nunca llegaron a sus destinos. Donde el alma abre las alas de tinta y surca los cielos del olvido.


Siento unas manos frías rodeando mi cuello, ahogando mis palabras y debilitando las pocas fuerzas que mantengo en pie. Las agujas del reloj se desprenden de su mecánica haciéndose añicos en el suelo; ya no hay tiempo que valga cuando no hay nada que perder, y mucho menos por lo que luchar. 
Pero siempre la esperanza nos sonsaca una sonrisa, leve. Y esos malditos "quizás" atormentan nuestras pequeñas ilusiones llevándonos a extremos, claramente opuestos. 


En la parada de tren de los poetas muertos, donde querer y odiar son opuestos. Donde son iguales, como sentimientos. 


Duerme el corazón en mi pecho, esperando, con paciencia, gritar aquello que lleva dentro. Cosiendo y descosiendo sus labios en noches cuando solo le escucho yo. Me estremezco entre mis brazos, al son de la lluvia. Iluminada únicamente por la luna temiendo la oscuridad. 
Y quizá, solo quizá mi Invierno se cuele por un resquicio congelándote eternamente.


En la parada de tren de los poetas muertos, donde todos, nunca dejaron de ser personas.

miércoles, 1 de agosto de 2012

31/08/12


Fotografías hechas en Morero. El otro día, un caluroso (quizá demasiado) día de verano decidimos salir con los perros. Así que me llevé a mi pequeña Canon en el hombro.


Son fotografías sencillas, con colores vivos y sobre todo naturales. Aunque no lo parezca (o sí) es un "lago" demasiado pequeño para ser uno, estancado. Pero las cosas sencillas y que aparentemente pasan desapercibidas también tienen su encanto.


Me asusté cuando estaba fotografiando por ver un cangrejo de río, sí, es pequeño e inofensivo pero si ves una cosa negra deslizándose por el agua te sorprende. El desenfocado es sencillo, aún estoy aprendiendo a mejorarlo, pero para mejorar hay que empezar desde 0.

Adoro el reflejo del agua, adoro el reflejo de los árboles, ¡las cosas más sencillas son las más increíbles! Sólo hay que tener ojo y saber apreciarlas. Pequeños placeres de la vida/fotografía.


También hicimos alguna de los caballos, pero esas más adelante. Paciencia.