Seguidores

viernes, 17 de septiembre de 2010

Pequeño mio...

¿Cómo escoger entre opuestos si son iguales?

Añadir imagenAsomé mis ojos a la ventana, esperando
ver la "preciosa" lluvia de estrellas.
Pero lo único que vi fueron nubes y creo que
delirios de mi imaginación. Si, creo que si...



¿cómo escoger entre opuestos si son iguales?

-Ya está- dijo ella-. Ahora somos un chico y una chica en el mismo lado de la calle.
Él frunció el ceñó.
- Pero eso no nos hace opuestos -dijo, indicando con una mano el lugar de donde venía-. Es sólo el otro lado. No quiere decir que sea diferente. Este lado de la calle, aquel lado de la calle: los dos son parte de la calle.
[...]
- Estás en lo cierto, hijo mío. Déjame ponerte un ejemplo. ¿Qué es lo opuesto a inocencia?
- Fácil - intervino ella-. Saber cosas.
- Eso es, hija mía. Experiencia. -Ella sonrió encantada-. Dime, entonces: ¿dirías de ti que eres inocente o experimentada?
Ella dejó de sonreír de manera tan brusca que fue como si con aquella pregunta el señor la hubiese agredido. Una expresión furtiva, de animal salvaje, apareció en su cara e hizo que Jem se acordara del día en que la conoció, cuando mencionó en callejón del Degollado. Miró ceñuda a un viandante y no respondió.
- Como ves se trata de una pregunta de difícil respuesto, ¿verdad, hija mía? Te haré otra: si inocencia es aquella orilla del río- el señor señaló hacia la abadía de Westminster- y experiencia esta- señaló hacia el anfiteatro Astley-,¿qué hay en el centro del río?
Ella abrió la boca, pero no encontró una respuesta rápida.
-Pensad en ello hijos míos, y dadme la respuesta otro día.
Foto subida a las 8:05

Añadir imagen

My tea's gone cold I'm wondering why I..
got out of bed at all
The morning rain clouds up my window..
and I can't see at all
And even if I could it'd all be gray,
but your picture on my wall
It reminds me, that it's not so bad,
it's not so bad...

(Stan)

martes, 31 de agosto de 2010



Mundo perfecto, susurré al cristal.
Golpeé suavemente mi reflejo, para darme, así, cuenta de dónde estaba.
Vivía en un océano del tamaño de una bola de cristal.
-Porfavor...ten cuidado- Suplicaba mientras sus manos manoseaban mi hábitat. Era delicada, tanto ella como yo.
Hice un obillo con mi cuerpo, y sentí como copos de nieve caían a mi alrededor. Y el pingüino de adorno, mi fiel compañero, miraba mis pies con una sonrisa. Atrapé su gorro de rayas rojas y blancas, colocándolo sobre mi flequillo.
Cual lluvia, repiqueteé el cristal para llamar la atención del humano que me sujetaba. Sonrió.
- Oh...tu sonrisa...- Daba tumbos a ambos lados de la bola de cristal.
- Sueltamé, soy insignificante- Su expresión cambió por completo. Hinché las mejillas como un pez, para volver a verle feliz.
- Baila conmigo- Grité con los papos doloridos.
Pero mi bipolaridad cambió de fase. Ahora quería que me dejara de una vez.
- Olvidamé- Le pedí.
- Sabes...somos de mundos diferentes, pero ahora, mi mundo eres tú. Te amo. - Abrí los ojos y la boca, y procedió a guardarme en el bolsillo de su abrigo. Un piano sonaba tras sus pasos.

viernes, 30 de julio de 2010

Piel de pez, corazón pirata...

Subí a un trozo de madera para surcar un solo océano.
Que abarque la totalidad de todos juntos.
A mis sueños les llamé así, océanos.
Para mis ojos son inalcanzables, quién hoy en día
se atreve a recorrer cada legua marina.

Puestos a dar otra definición de océanos definiré a tus ojos como tal.
“Combien de fois j'ai perdu dans tes yeux... Donc, comme je donnerais ma vie pour toi...”
Sé que lo leerás y también prestarás atención a ésto último
que escribiré.

Mientras los sueños no tengan fin, el camino será ilimitado
sólo lo bloquea el miedo.

¿Sabes de dónde la saqué? En nuestra serie favorita.

Cuántas veces he deseado vivir en otros tiempos, en tiempos
dónde los piratas podían vivir en el océano, alejarme de la putrefacción
de la ciudad. Y sentir la sal en mi rostro.
Poder ponerme o siquiera probarme, uno de esos vestidos tan hermosos.

- Desgraciada vida mía, maldita la época en la que naciste.