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domingo, 23 de septiembre de 2012

I know someone paints the sky:

Mis nubes, mi cielo, mi luna, mis estrellas y mis sueños. 

- El cielo acaricia mis comisuras, mientras mis manos se deslizan trazando versos, que llegaran hasta las nubes y serán la lluvia que estremece tu cuerpo. 
Desde el rascacielos más alto de Los Estados Unidos de América, aquí he la creación basada en la destrucción de la mano del ser humano. Contradicciones de la vida que hacen la lógica absurda. 
Comprender el significado de la vida es tan sencillo como buscar infinitud de finitas palabras y tan enrevesado como percatarse en una sola y hacerla posible, vivir. 

Vida.

Caer en el vacío y sin saber cómo, salir con algo más de lo que caíste. Estos son los primeros pasos del ser humano y los errores más frecuentes, en los cuales se empieza aprendiendo a caminar y un día, cuando crees que sabes perfectamente caes en la sumisión de la irreflexión. Dándote cuenta que empezaste siendo un crío y acabaste siendo un inútil sometido a la presión de la sociedad, la cual es lija y terciopelo. Todo comenzó sentando la cabeza, el intermedio fue el suelo y los finales felices se dejan para los que se levantan y no la sientan, la sustentan. Pero dicha palabra convive con otra y puede ser tan fiable como que la tierra es plana y  si llegas hasta el límite del océano, allí, al fondo, donde parece que las nubes bucean, justo ahí caes al Universo y aunque nadie haya muerto para contarlo, existió. Esa palabra es infelicidad.

Plumas.

Perturbador como que la felicidad nunca será absoluta, dejándonos con la miel en los labios. Un día se sentó mirando al cielo, posando su cuerpo vacío e inseguro en tierra firme. El cielo resulta antojadizo, solo de pensar en que puedo saltar por las nubes y pintarlo de azul, quiero. Alguien pinta el cielo todos los días. No es del todo mentira, puesto que dependiendo de que cielo hablemos, esta pintado en un color. Abrió los ojos, llenó sus pulmones y se dispuso a crear algo propio, el cual siguiera pautas creadas por alguien. 

Alas.

Nuestro mundo, tu mundo y el mío. Solo la muerte puede llegar a ser capaz de determinar cuando acabará nuestra imaginación, hasta entonces, hay tiempo. 
Erase una vez mi. Mi cielo es gris perla, azul, azul oscuro casi negro y en ocasiones blanco. Es tan infinito hasta que decida quitarle el sentido. Cuando quiero cambiar mi cielo lo pinto, desde una nube, de un color que de sentido a mis sentidos. Duermo en la luna todas las noches y para leer mis novelas utilizo una estrella, de luz blanca a ser posible. Nunca supe el camino de el mundo en el que vivo a el mundo en el que sueño, aunque solo necesito que ocurra algo en el primero para volver de golpe y estamparme contra el suelo. En mi inicio a la misantropía comprendí que no todos los seres humanos siguen la misma regla, la regla de "qué hacer para que te odie". A regañadientes decidí salir de mi para darme cuenta de que hay maravillas en las calles y que los corazones olvidados siempre buscan algún rapsoda que endulce con besos y versos. Supe que podía quedarme con el olor de las hojas de las novelas, con mi camino inexistente a mi mundo, supe que  aquí vivo y es más importante que soñar, porque mis sueños depende de mi vida. 
VIDA, PLUMAS, ALAS y LIBERTAD. Libertad para saber que no han de decirme que la tengo y cuándo usarla, libertad para crear un mundo donde todo sea como yo quiero y allí nadie pueda hacerme daño. Un mundo que por suerte comparto... un mundo donde la libertad es una jaula abierta, mientras que aquí se cierra cuando quieren callar a los pájaros. Me presento como el Invierno de la ciudad, la señorita Winter, un pez que vive en su océano, un búho que ulula y una persona que vive. 

Libertad.






Fotografías de esta tarde, recién hechas. Disfrutad.

Mis pequeños:







miércoles, 19 de septiembre de 2012

Duda de si esto es un sueño, duda de la realidad... solo hay un lazo que comparten, vives mientras todo transcurre.

Hoy el cielo brilla, mientras me quedo con las ganas de sentir lo mismo que las nubes.  


Hace unos años perdí la noción del tiempo y con ella lo que llevo dentro. Perdí el interés por mi vida, entonces el mundo tornó a gris y respiré las cenizas de lo que un día consumí existiendo. 
Vagué  por [mi] el mundo, que se me antojaba desconocido o quizá era yo irreconocible para él. Tomé mis propias decisiones, sustituyendo corazón por cianuro. 
Salté al vacío que separa la vida de vivir. Sumergiéndome en el océano de lágrimas, que hoy será el pasado que me pisa los talones y busca mi recuerdo para revivir. Si pienso, recuerdo y recordando veo quien fui.

Hay una niña, empapada en lágrimas que extiende su brazo para alcanzar mis manos. Pues los fuertes fuimos débiles y solo nosotros sabemos porqué, como único motivo llevamos el destino y lo que un día nos hacía sufrir hoy sólo son punzadas (nunca dejarán de estar ahí).

Aire.

Necesité salir del agua para respirar, pasaron años, pero hoy , sin saber absolutamente nada de la vida, como ayer, encontré el equilibrio perdido, a veces cuando quieres respuestas de ti buscas en la ciudad, pero todo, duerme dentro de ti y no en las bocas de los demás. Arrastrándome por la tierra firme, intentando saciar mi respiración, todo parecía un sueño, pero era tan real que me hacía temblar. Duda de si esto es un sueño, duda de la realidad... solo hay un lazo que comparten, vives mientras todo transcurre. Después de una vida basada en dolor, de mirarte a un espejo y no saber quien es el extraño del otro lado, despiertas. No hace falta demostrar al mundo que estas ahí, el suelo que te sustenta tiembla porque ha llegado alguien que confía en sí y por una vez, se demostrará a sí que esta segura, hasta que se arrepienta. 

- Hoy saldrán los monstruos a por ti, insaciables como la muerte, fuertes como el miedo, tan humanos como personas. 

- Hoy saldrá el monstruo que hay en ti, por ti, insaciable como la muerte, que sabe algún día serás suya, fuerte como el miedo, que vive de ti,  tan humano como persona, tan débil como una. Con una única diferencia, dispuesta a salir invicta y saber que si me devoran no será por no haber luchado, PERO, tan segura de mi misma que SÉ que no llegó la hora de la muerte. - No volveré atrás, no habrá pasado que recordar, hay futuro por vivir y presente por el que luchar, puesto que la vida le es insaciable a desconocidos que surcan las calles buscando víctimas. Buscándome a mi, nunca fue sonreí tanto al decir, sabréis quién soy. Hace unos días escribí: Haced que luche por mi y el impulso será la llave de la jaula, donde duermo, donde procuro no encontrarme hasta que alguien grite por mi. La sangre fluirá por las calles, mi sangre y la vuestra, entonces seguiré viva, no habrá lugar más seguro para dormir que la luna. Dormiré en su regazo y por a mañana, volveré a las calles, a conocerme un poco más. 

Dulces sueños.

Hoy sé, que no todo es egoísmo, que además de luchar por mi, lo haré por el amor de a quienes quiero.
Mañana será otro día, el cielo es gélido, tan gélido como el invierno. Supe, que un día sería "Invierno", tan fría y tan segura que si me caigo es para levantarme. 



























sábado, 15 de septiembre de 2012

Un rapsoda en mi corazón:

Carta de Sarah:

Un día el destino llamó a mi puerta, despertándome de mi ceguera, gritándome que vivo muerta. Arrebató las sábanas y me hizo tropezar con la ciudad, era fría y gris. Dormía mientras mi cuerpo vagaba por las calles y mis brazos intentaban protegerme del futuro rodeando mi cintura. La ciudad cesó de su ajetreo nocturno, olvidándose de un búho sin plumas en sus entrañas. Un ser asustado de lo que debería ser rutina, con los ojos abiertos por si acaso los gatos deciden atacar. No puedo volar, no siento la vida y sin ella no puedo surcar el cielo azul oscuro casi negro. Hay algo que no sabía, hasta que recuerdas que todos los caminos van a romA (lee el vocablo al revés). Y un dicho sustancial aprieta el corazón, que si esta no lo sabía y si le he visto no me acuerdo. Y que mejor lugar para comprobar su existencia que poner los pies sobre tu jaula, por equivocación mía no del irrefutable destino, el cual si no tiene razón la busca. Alzaste la mirada y sin querer, te enamoraste.

Alzo mis alas en mi cielo, lleno de nubes, en las que duermo y sueño en tu presencia, entre tus brazos. Sintiendo el calor de la única persona a la que di mi corazón y la palabra que hasta entonces no conocía, amor. 
Eres mi vida y lo sé cuando imagino mi mundo sin ti y apareces tú. Tu jaula es preciosa, aprieta mi mano y vuela conmigo hasta el zenit. Soy la lluvia que besas mientras llueve y la chica que te conmueve. Soy quien tu quieras mientras sea contigo, mi amor.


Carta de Andrés:

- Abre los ojos.

Con voz enfáticamente imperativa, la marea marítima me sacó de mi amargo letargo.
Abrazado a la razón, para no perder el juicio, me asomaba a ventanas de rascacielos a expensas de mi propia autodestrucción, hasta que escuché la llamada de algo tremendamente irracional.

Aun ahora, algo sumamente tétrico recorre mis venas cuando mi raciocinio cumple su trabajo y me hace... imaginar.
Pero supe que, a riesgo de los riegos, era el único sendero correcto, el camino a seguir hacia la eudaimonía.

Y, aunque eso suponga aclimatarse en lo absurdo, es lo más lógico que yo he sentido nunca.

¿Qué hombre, en detrimento de sus sueños, osa entregar su cuerpo a la merced del océano?, ¿qué ser inteligente se adentra en la inmensidad pseudoinfinita del mar a cuerpo desnudo? ¿Un loco?, ¿algún iluminado?, ¿un desgraciado enamorado?

Nadie imagina que seguirá vivo mucho después de realizar esa acción, pero tres años después, sigue siendo la mejor opción que he tomado nunca.

Tras tres años nadando, no noto cansancio, no sufro de hipotermia, nada me ahoga y no encuentro el final de esta fantástica aventura.
El mar ha impermeabilizado mi alma con sus cálidos brazos, duermo flotando sobre sus tranquilas aguas y lo mejor de todo es que, cuando despierto, veo sus ojos, y su reflejo se aposenta en los míos, creando una espiral infinita de utopías. Solo con una mirada.

Entonces abres los ojos, y tras divagar en el inconsciente y darte cuenta de que el paraíso solo es algo que se refleja en el agua, relajas tus músculos y sigues narrando esta alegoría literal.

  • Y como ya dije en otra ocasión: "Antes de que un humilde y sincero sentimiento haya entonado su requiem, lo hará su dueño, pues no conoce de sentimientos más allá del primero". Y esta vez, sí despiertas.




¡Hoy es nuestro día!



 Hoy es nuestro día, nuestro quince y nada mejor que salir a la calle y hacernos felices junto a ellos :)
Estos son mis pequeños, el marrón Leo y la blanca Li. Animales a los que no dejaré que nadie les haga daño, bajo ningún concepto. Soy feliz estando con los que salen en las fotografías, ¡muy feliz! De esta mañana, recién sacadas del horno, ¡que aproveche!