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lunes, 25 de julio de 2011

"Los Monstruos de las épocas"

Después de una lectura e interiorización de la "Literatura histórica" surgen épocas a la velocidad que pasan los capítulos de los libros que deboro.
Tornan de cielos despejados a oscuras mazmorras. Y en la humedad de los castillos de piedras rotas, nacen princesas o doncellas insignificantes, que se perderán en la historia (uno de los monstruos).

Puestos a sacar defectos, algunos autores describen a sus contrincantes como "Monstruos de la naturaleza", realmente la rabia de la superación (otro monstruo) crea versos descifrables y didácticos para todo aquel insensato que los lea, se interese y posea ganas de hundimiento hacia otro ser humano.

El monstruo del afán de destrucción, principalmente humano, aunque con otro seres vivos también se experimenta hasta dar el ácido deseado. ¿Por qué tener oponentes y aumentar mi creación y autosuperarme si puedo acabar con ellos? Fácil y sencillo, la muerte se ocupa de todo, las únicas instrucciones es efectuarla.
Algunos, describen tinieblas... cementerios, lugares donde mueren todos los monstruos.

Del Vitalismo al Ascetismo. ¿Para qué o por qué vivir engañados con la absoluta inexistencia de la felicidad? Deseos, goces... todos ellos rotos o carcomidos por "el monstruo del Ascetismo". Solo el realismo oscuro aportado por la religión, el hambruna, guerras y la obsesión por la muerte. Eran los diablos introducidos en los cuerpos de los seres humanos que vagaban por las calles inundadas de ratas y peste.

Despertamos en un Neoclásico sueño. Y una paradójica frase por mi parte. El "arte de la razón" (otro monstruo conocido) que lleva a muchas vidas al borde de la locura. Expresar sentimientos en un único lienzo (esto último puede ser cambiado). Una vista pausada de un sentimiento, creado por los mismos dedos humanos. Quizá muchos de nuestros sentimientos estén así, congelados con la frialdad que derrochamos. Pero sólo el Barroco nos demostrará eso, mientras que el neoclásico nos representa la serena, solemne, tranquila... expresión del rostro. Demasiada fuerza para imaginar y respirar filosofía.

Hartos de que sus sentimientos sean censurados, aparece el "Monstruo de la libertad llamado Prerromanticismo". Amor, lágrimas... escritos destinados a nuestros podridos corazones. Quizá una lágrima reviva esa muerte y el dolor creará las cenizas que resurgirán como el ave Fénix.

Sin olvidar a los héroes dramaturgos que nos adentraron a toda esta historia. Y novelas pícaras que representan el realismo de la decadencia moral y económica. Y a la novela Bizantina que da alas a la aventura y a la fantasía.