Soñábamos ser tanto, que al final, acabamos siendo desconocidos de nosotros mismos.
Fuimos efímeros como una noche.
Fuimos cuervos anunciando nuestro réquiem.
Fuimos un sueño, tú en mis plumas, yo en tu vuelo.
- ¿Y ahora qué somos? Tú no sé, yo no soy nadie, pero no somos nosotros y eso parece ser todo.
Te veo como veo caer las hojas del Otoño,
me siento como un árbol desnudo suplicándote abrigo.
Estas palabras jamás acariciarán tu cuello,
porque lúgubre, acabarás haciéndome recuerdo.
Tu recuerdo.
Cuando te miro siento tanto como callo.
Reina de un silencio que grita al son de tus pestañas,
aquellas que un día acariciaban mis mejillas,
aquellas que ahora, como tú, están en mi memoria.
Consumiéndonos, ardiendo en nuestras manos,
porque ya no somos sino 'éramos'.
Recuerda cuando éramos y tú me prometiste la luna,
y me dijiste 'la tendrás, pero no la del cielo'
te haré luna y estarás en mi cielo, y mi cielo será tuyo.
Esta madrugada la noche es ciega, tanto como mi corazón.
Mi corazón habla en sueños, su voz de miel en mi pecho,
suele decir que te echa de menos, esta madrugada soy insomne,
una mujer de cafeína, por si sonámbulo va a tu encuentro.
Si fue capaz de amarte, es capaz de todo.
Suelo leerle para que duerma y cuando leo, te imagina a ti, siendo bestia, príncipe, ladrón, vagabundo, héroe, villano...
siempre espera impaciente que acabes siendo historia de amor,
que acabes con un final feliz y yo siempre le digo 'míranos, si somos tragedia'
y él me dice 'pero fuisteis una historia de amor y siempre lo seréis'
y qué le voy a decir, si hasta mi razón asiente como fiel seguidor.
Antes de que le de los dulces sueños, ya esta dormido
y seguro que te sueña tanto como yo.
Pero hoy me ha dado él los dulces sueños,
me nota cansada de mis guerras, sé que mi corazón no dormirá e irá a tu encuentro,
sé que eres su prólogo y epitafio, sé que jamás volverá,
si es que una vez estuvo aquí. Lo sé, porque sé cómo se siente.
Siempre seremos tragedia y este cuervo ha dejado tu recuerdo en la jaula, pero sólo es un prólogo de nuestra cárcel de tinta.
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viernes, 4 de octubre de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
Cárceles de tinta (I) 'ego'
'Qué quieres que te diga si soy un sastre haciendo de mis retales tus sonrisas'
Los ojos son el reflejo del alma y perdida con mi océano a la deriva.
La brújula que me guiaba se encontró un anochecer con tu presencia
quién iba a decirme que eras el imán que arrebataría la poca cordura
que aún albergaba la esperanza de que la tenía, de que era mía pero
es una mujer, que por las noches se convierte en felino arañándome
la espalda, dejándome cicatrices tan dulces como los besos robados.
Al amanecer me topé con tu piel de hiel, pidiéndome que fuera un
soldado de escarcha en plena guerra, 'sé fuerte' susurraba en la
necrópolis de los valientes. ¿Y qué filósofo contradice la idea de que
viven los muertos y nunca saben ni cuando vivieron o si ya perecieron?
Confía en tu razón y ahí estará tu existencia. Confía en que no eres un
loco mas y esto no es una absurda idea de otro como tú. Confía en la
razón que te abruma. Confía en que tu corazón late y es egoísta porque
ni tan siquiera te incumbe. Escribo para respirar, porque un día me
percaté de que solo mis pulmones necesitan oxígeno, pero mi ánima
pide más, quiere más y sólo mi 'alter ego' respiró cuando mi mano izquierda
hizo brotar un árbol del papel y de la pluma un pájaro, entonces me liberé.
Cama de tinta, sábanas en blanco y no blancas, mi bella durmiente recostada,
era mi imaginación, mi Don. Y entonces mi madre dijo 'eres una genia y lo que
hay en tu cabecita nadie te lo podrá quitar, son tus palabras y eres mi hija'
Entonces con menos de ocho años escribí mi libro de poesías y un profesor me
dijo 'esto no lo has hecho tú', mis palabras no tienen credibilidad pero la mujer
que me dio la vida lo sabía, sabía quién era yo, sabía quién había nacido de ella
y también sabía que no era parte de su vida, que era su vida entera y lo demostró.
Cuando mi cabeza llena de sangre se recostó en su pecho, puso su mano en mi,
oí su corazón y juré que no me iría sin dar la vida por ella el día de mañana.
Haré que los ruiseñores canten para ti, que las flores nazcan allá por donde pises
aunque creo que ya lo hacen, solo hace falta ver lo buena persona que eres Mamá.
Quiéreme siempre, confío en ti, tal y como he hecho hasta hoy en día, por ti Mamá.
Empecé hablando de ti, en medio hablé de mi ego y por último de mi madre. La vida da muchas vueltas.
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